¿Quiénes son los “Gamers”? La palabra viene del inglés, donde también es un neologismo. Esta palabra se refiere a los aficionados o adictos a los juegos videos.

En los últimos años esta palabra empezó a generar un interés adicional por el hecho que existen ahora jugadores profesionales, que viven de esta actividad, premiados y remunerados participando a competencias, y miembros de equipos de jugadores de la misma manera que futbolistas, basquetbolistas, tenistas, ciclistas, patinadores y otros atletas.

Capítulo 1: Conversación entre gamers ancianos

Avatar Xbox de Roberto

Avatar Xbox de Roberto

Norte de Bogotá, junio de 2018

R (por Redacción): Hola Roberto

Roberto: ¡Hola R!

R: Nos conocemos desde hay bastante, pero hay en este momento una pregunta muy importante que te tengo que hacer.

Roberto: Shoot! (NDLR: Expresión americana coloquial para decir algo cómo “Dele”)

R: ¿Es tu Avatar?

Roberto: De Xbox, sí. ¿Qué pasa? Es cómo parecido a mí, ¿no?

R: En realidad, sí, efectivamente. Por eso: ¿no se supone que un avatar es una versión idealizada de uno?

Roberto: ¿Ah sí? Damned! ¡No entendí nada entonces! No, en realidad era por curiosidad. No practico mucho las consolas modernas, es más de los niños, pero me pico la curiosidad de ver sobre la Xbox 360 que tenemos a la casa cómo se configuraba un Avatar, y lo traté de hacer lo más parecido que pude. Es más, lo quería más barrigón.

R: Noto que bajaste de peso, ¿es para parecerte más a tu avatar?

Roberto: ¡Bobo! ¿Viniste solo para burlarte de mí avatar? ¡Sigue así y te quito el tinto!

R: ¡Jeje! Empezamos las preguntas serias (más no demasiado, tranquilo). ¿Eres “Gamer”?

Roberto: ¡Culpable! Bueno, entre otras cosas más aburridoras para el común de la gente.

R: Roberto, no eres de por aquí. ¿De dónde eres?

Roberto: Soy ciudadano francés, y cachaco con acento desde hace 19 años.

R: ¡Y Gamer! Desde cuando practicas juegos vídeo.

Roberto: Me temo que mucho tiempo. Me había un poco preparado para esta entrevista porque no me había hecho esta pregunta antes. Me di cuenta que eso casi cuenta la historia de los juegos vídeo.

Eso nos devuelve al final de los años 70, cuando aparecieron los primeros juegos de arcada en los cafés y los centros comerciales, al lado de los “pinball” y “futbolines”. Al inicio eran solo juegos de romper ladrillos y pingpong con una “pelota” cuadrada con pixeles de varios milímetros cuadrados, la edad de piedra. Nos parecía mágico a todos, y marca el inicio de la era de los gamers.

R: Luego, me imagino que jugaste sobre los primeros computadores personales.

Roberto: ¡Ui, sí! Siente que el peso de los años me cae encima en este momento. Para ser más preciso, hubo un periodo intermedio en el cual aparecieron las primeras consolas de juego con uno o dos juegos, eso era antes de la aparición de las primeras consolas con casetes.

R: ¿Atari 2600?

Roberto: Sipi, entre otras. Leí en Wikipedia que nació en 1977, será difícil a entender para los mileniales que solo se popularizo después de 1980. La evolución andaba despacio en aquella época. Otra cosa difícil a entender es que casi nadie tenía una consola porque eran costosas y porqué nuestros papás estaban completamente perdidos. Solo las vi. Pasaron muchos años antes de que consolas como la SuperNES, la Sega, la Commodore 64 o la Game Boy entren a la casa de uno y que las aprovechen la generación después de nosotros.

Nota: Roberto hace pucheros a este momento, luego dice…

No, mentiras, a mí no me afecto porque ya era profesional y enfocado sobre otras cosas.

R: Los computadores personales…

Roberto: Computadores, sí pero primero para uso profesional. Trabaje sobre HP 100 que era una máquina con una pantalla de apenas 4 pulgadas, y sobre las cuales se programaba en BASIC para controlar equipos de mediciones por HPIB.

Es a partir de eso que me interese a los computadores personales que empezaron a aparecer.

R: ¿Eran PCs ya?

Roberto: ¡Uh no! El inicio de los computadores personales fue un tanto caótico. Es difícil explicar el desorden de esta época. Estoy hablando de la mitad de los años 80, perdón.

Mi primera máquina personal fue un SINCLAIR Spectrum. Bueno, no puedo decir que la use mucho porque su teclado era patéticamente malo y el lector de casetes peor aún.

Es sobre todo así que nos dimos cuenta, en este entonces, que un computador tenía dos funciones: realizar tareas productivas y jugar. Jugar era, de hecho, la única cosa que se podía hacer con esta máquina en particular, “leyendaria” pero casi inmanejable.

Mi segunda máquina, al contrario, un Atari 520, que “hackee” para doblar la capacidad RAM y transformarlo en “Atari 1040”, era mucho más seria en todos sentidos. Con ella trabaje: por ejemplo, redacte mi primer reporte técnico en forma enteramente digital que incluía dibujos y esquemas, con un tratamiento de texto llamado “1st Word” (que sirvió de base a futuras aplicaciones como Wordperfect, WordStar y MS Word). Creo, de paso, que fue el primer caso de informe puramente digital en todos los laboratorios que existían en Francia.

¡Trabajé y jugué! Mucho. Porque el final de los años 80 y los años 90 fueron una época de gran creatividad en materia de juegos. Toda la tipología actual de los juegos viene de esta época.

R: ¿Me vas a decir que era mejor antes? ¡Que pereza!

Roberto: No soy más así, pero “Fair enough” (NDLR: otra expresión gringa par decir algo cómo “sí, es un poco cierto”), durante un tiempo es cierto que lo pensé. Con el nuevo milenio, aparecieron muchos juegos visualmente espectaculares, eso sí, pero sin real creatividad, y que me parecieron aburridores. Por supuesto es una opinión personal.

Ahora, la última década vio de nuevo la maestría tecnológica ponerse al servicio de una creatividad que renació, y veo juegos que me inspiran de nuevo.

R: Hmm ¿Me puedes dar ejemplos?

Roberto: Después de una pausa para buscar cómo contestarme. ¡Sí! te voy a dar dos ejemplos.

Primer ejemplo: hay un juego celebre llamado DOOM, el cual era la mejora de otro juego anterior llamado Wolfenstein. Dio nacimiento a toda una categoría de juegos llamados “First Person Shooters”, FPS, que me parecieron aburridores.

Eran aburridores en dos sentidos: no representaban ninguna creación en los escenarios y además se volvieron gradualmente elitistas en su gameplay. Me refiero al hecho que hay que ser muy joven y con reflejos muy rápidos para poder aprovecharlos… Claro que hay un tanto de celos en lo que digo. No me pregunta más sobre este tema porque lo abandoné y no soy capaz de indicarte un ejemplo contrario. La lógica dice que estos juegos también tuvieron una mejora en la última década.

R: No te preocupes que eso lo preguntaremos a gente que los practican.

Roberto: ¡Claro! Y lo leeré con mucho interés. Además, hay varias categorías de juegos de los cuales hay que hablar. Creo que necesitaras varios Gamers para hablar de todo eso.

R: ¡Exactamente! Eso haremos. Cuál es el otro ejemplo que te llama la atención

Roberto: El segundo ejemplo es el de los juegos de carros. Este te gustara más, creo, porque los casos interesantes son del presente siglo, mientras que los que iniciaron el género eran bastante pobres.

Hay una razón de peso a eso, de mi punto de vista: para que un juego de carro sea atractivo, debe ser cercano a una simulación, lo que requiere una capacidad de procesamiento que solo llego con el presente siglo.

Ves, ancestros como Night Driver o Pole Position eran juegos de niños, más de habilidad con un gamepad que de simulación real.

R: ¿Burnout Paradise?

Roberto: ¿Con la chica despeñada estilo Virgen de Guadalupe? Cuando lo miras con ojos críticos, era solo una mejora visual de Pole Position, con un defecto adicional: fue inicialmente un juego de sala de arcada, ambiente costoso y poco propicio a aprender y disfrutar realmente.

R: ¿Cómo Ridge Racer?

Roberto: ¡Eso! Veo que tienes los mismos vicios.

R: Me parece que no eres muy amigo de las “arcades”.

Roberto: La verdad, no. Prefiero la quietud de mi “baticueva”, como dice Mafe (NDLR: es su esposa).

R: Y me parece también que te gusta mucho el tema.

Roberto: ¡Sí señor! Me apunto en la lista de Gamers para hablar más en detalles de los juegos de carros.

R: ¡Anotado! En realidad, lo esperábamos. ¿Hay otras categorías de juegos que practicas?

Roberto: Por supuesto. Los RTS “Real Time Strategy” cómo Command & Conquer, los RPG “Role Play Game”, los juegos de Aventura, los juegos de rompecabezas y “hidden objects”…

R: ¡Ui! Eres un consumidor compulsivo, parece. Me temo que voy a tener que parar aquí, sino eso va a durar para siempre.

Roberto: Es cierto, tengo un pasado cargado. Mi puerta es abierta, por cierto.

R: Por supuesto que hablaremos más. Una última pregunta: ¿qué piensas del futuro de los juegos vídeo y de los gamers?

Roberto: Pienso que hay todo un universo que se abre. De lo que veo de la evolución de todo el multimedia, pienso que eso se inscribe en la misma línea que hace que Netflix y sus competidores están cambiando lo que era la televisión y el cinema, aprovechando la evolución tecnológica de nuestras pantallas.

Me refiero al hecho de que el espectador se está acostumbrando a tener un comportamiento mucho más activo en el consumo de multimedia. Para los juegos, es igual. Los gamers son una población en expansión exponencial.

R: Eso pienso también. Gracias Roberto, no veremos muy pronto.

Roberto: Estas bienvenido siempre.

En realidad, la conversación duro más tiempo, por piedad por nuestros lectores hemos recortado varias cosas, no por censurarlas sino porque estarán parte de futuros artículos.

Hay sin embargo algo que hemos removido porque era un tema distinto del Gaming. Eso ocurrió cuando Roberto estaba diciendo:

 Roberto: ¡Oh no! El inicio de los computadores personales fue un tanto caótico. Es difícil explicar el desorden de esta época. Estoy hablado de la mitad de los años 80, perdón.

 Luego tuvimos el siguiente intercambio:

 Roberto: …Debo reconocer que yo era parte de una población privilegiada: trabajando en laboratorio de electrónica, vi pasar y participe a toda una serie de hackings hardware…

R: ¡Ha, porque el caballero es un hacker!

Roberto: En hardware, sí un poco. Era un tanto mi profesión y no hay ninguna vergüenza a ser un hacker: un hacker no es un pirata, no confundimos. Ser hacker siempre fue un pasatiempo anexo de los profesionales y, sí, un servicio rendido a la comunidad. La tecnología no debe ser un privilegio.

Traficar un cajero electrónico, al contrario, sí es pirata. Yo, a la época, era de los que cableaban y soldaban componentes sobre placas, para luego armar “cosas”, entre las cuáles clones de “Apple II” y los primeros “clones” de IBM PC. Estas máquinas estaban demasiado costosas para todo el mundo, y eso era perfectamente injusto. El tiempo nos dio la razón… Sobre los PCs, al menos.

R: ¡Aha! Bueno, es otra discusión que tendremos que tener porque es un tema interesante e importante. Regresamos a los juegos.

Roberto: ¡Sabia decisión! Cuando quieras, hablamos de eso. Habrá que trabajar bien nuestras palabras para que la gente entienda de que se trata sin que suena a controversia…

Resulta que el hacking hace parte de la cultura nerda, esta conversación lo puso en evidencia. Cómo se trata de un tema a la vez de actualidad y controvertido, les hacemos la pregunta: ¿les interesa que hablemos de eso?

En función de sus respuestas, podemos investigar un poco más este tema.