La parte “Smart” de un Smart TV

Grado de dificultad: 1 a 2 (depende de si ya saben que es un Smart TV).

¡Llegamos al final de este kit! A partir de ahora, nos alejamos de la noción de televisión tradicional (el control remoto ya mostraba síntomas extraños…), para entrar en territorio desconocido por los tradicionalistas.

Es el elemento que sigue en la lista del kit. Su futuro es muy claro, aunque la pregunta sea “¿bajo cual forma?

¡Hay un computador en su tele!

Descubierta y decepción

La parte “Smart TV” de un televisor es un computador (subutilizado y sub dimensionado). Antes de escribir esta frase, hemos vacilado entre dejar el final sin paréntesis o ponerlas.

Si estamos de acuerdo sobre el hecho de que es un computador, su sub dimensionamiento es evidente. Pero tal vez algunos que nos leen no están convencidos, razón por la cual pusimos los paréntesis.

Si tienen un televisor LG o Samsung, es entendible que no lo sean: los sistemas operativos del primero (WebOS) y del segundo (Tizen) son muy “básicos”. Solo muestran propuestas de algunos programas disponibles sobre Internet, y probablemente no los que estén buscando, y no más. Puede fácilmente pretender que son simples televisores.

Lo que nos permite tener una primera sospecha es que disponen de una conexión Internet, y que son capaces de realizar actualizaciones software (firmware, sistema operativo). Serian, desde ya, argumentos suficientes, pero sigamos.

Disponen de un navegador Internet integrado, algo característico de un computador, que supuestamente nos da acceso a un Internet completo. Full disclosure: no es el caso y ¡no!, no es normal: a este navegador le falta varias cosas).

Las cosas que faltan a este navegador integrado son

  • hardware: un teclado y un mouse, inseparable de esta aplicación (sorpresa: los teclado y mouse de un PC son compatibles con este comput… perdón este televisor).
  • y software: varias cosas que suelen hacer con un navegador no serán posibles con el navegador que viene con WebOS o Tizen. ¿Cuales? La lista es larga, digamos, para resumir, que cuando un sitio web nos pide descargar un “plugin” (un módulo de interface software) para leer un contenido multimedia o jugar a nuestro juego preferido “online”, no será posible.

Pero hace cosas básicas de un navegador. Evacuamos estos dos “sistemas operativos” al enfoque equivocado para hablar de algo que tiene más futuro.

Android TV
Android Box - Colección TMN

Si miran televisores de Sony, o de marcas menores (Hyundai o Challenger en Colombia), descubrirán que estas marcas optaron por una parte “Smart” con más posibilidades (a falta de ser completamente abierta).

La parte “Smart” de estos televisores es “Android TV”. Para describir eso de manera simple, se trata de un Smartphone, sin caja ni batería, pero sí, con pantalla – la de su televisor – y donde la pantalla táctil sea reemplazada por un teclado y un mouse (que tuvieramos que comprar aparte).

Como conocemos bien nuestros Smartphones, sabemos que son computadores bastante poderosos a pesar de un reducido tamaño.

Más exactamente, lo son a la condición de que tengan la configuración hardware suficiente. Para un computador con Android, un procesador de 4 núcleos, 2 GBytes de memoria RAM y un almacenamiento interno de 16 GBytes son una configuración razonable para tener comodidad.

Pero no lo van a encontrar en ningún televisor Android TV: el computador integrado tendrá una configuración muy por debajo de eso.

En términos más claros, su “Smart TV”, no importa cuál sea su sistema operativo, funcionara “más o menos”, y más “menos” que “más” para contenido Internet.

¿Y Apple TV?

Apple TV, rindámosle homenaje, era el precursor de estas cajitas, hace más de 10 años. En aquella época lejana, el equipo de Apple (sí, esta empresa tiene buenas ideas) tuvo la idea de hacer una caja autónoma, en previsión de la llegada ya identificada de Internet a los televisores.

Hay sin embargo un freno a la predominancia de Apple sobre ciertos segmentos de mercado: un precio sistemáticamente excesivo. Por este pequeño inconveniente, ningún fabricante se quiso amarrar a esta opción para su parte Smart TV.

¿Smart TV interno o externo?

Técnicamente, las únicas soluciones viables en la actualidad son todas externas (Android TV o Apple TV, elijan su arma).

Hay, sin embargo, movimientos y rumores que parecen indicar que en el futuro (que pena, no podemos ser más precisos, los lobbies tienen reglas extrañas), los televisores podrían ser “modulares”.

Explicación: la noción de computador está evolucionando hacia una segmentación del mercado. De un lado, estarían los computadores tradicionales (Desktop y Laptop), y de otro lado, inspirado por una noción reciente llamada “los computadores All In One” – concepto un tanto frágil – estarían computadores sin pantalla que se insertarían detrás de un televisor.

En esta categoría, estarían Android TV y Apple TV (en situación de igualdad por el momento). Para los que se interesan al tema, hay una tercera opción, intermedia, de Smartphones utilizados como computadores, hemos evocado el tema al final el capítulo 3 del “kit de supervivencia n°1: el Smartphone” (a nosotros, nos parece pelitractada por su alto costo).

La barra de sonido

Justificaciones técnicas

Este elemento, lo presentamos para que evalúan si realmente lo consideran necesario, porque es costoso (hay razones técnicas para eso).

No es “indispensable” (su televisor tiene parlantes integrados), pero sí, les hará falta para una experiencia placentera visionando películas o series de Netflix (TMN es una guarida de adictos al “binje watching”).

Un poquito de historia: érase una vez… No, mentiras, lo haremos muy corto. En los televisores antiguos, que eran muebles monumentales, el tema del sonido era menor, por varias razones:

  • De todo modo, la calidad del sonido en la televisión del siglo pasado era mala,
  • El televisor no competía contra los teatros para ver películas,
  • El tamaño de los muebles permitía reproducir los sonidos graves por resonancia en la caja (no todo era malo en los tiempos antiguos.

La delgadez es el talón de Aquiles de los televisores modernos. Los parlantes están, pero son incapaces de reproducir sonidos graves.

Sin aburrirlos con detalles técnicos, ya saben que los sonidos son vibraciones del aire. Entre más graves son los sonidos, más volumen de aire necesitan para que se perciba esta vibración.

El truco es que se puede reducir este volumen si se pone el parlante que va a reproducir estos sonidos en una caja de dimensiones calculadas. La caja entrará en resonancia, amplificando la vibración (siendo claro que este parlante será más grande que un parlante que reproduce sonidos agudos).

Baffle - Colección TMN

En televisores antiguos, es la caja del televisor, la que jugaba este papel, y tenía volumen de sobra. Esta caja desapareció y al mismo tiempo la posibilidad de reproducir sonidos graves justo cuando se volvió útil gracias a la digitalización de las películas.

La foto que mostramos a la izquierda en un ejemplo de caja moderna asociada a una barra de sonido. La pata azul, al lado, no es torpeza de nuestro fotógrafo, es para dar una referencia de tamaño para este elemento (calzado de 40…).

En la jerga de especialistas en sonido, se llama un “bafle”.

Comentario de aficionado: la tecnología de reproducción del sonido alcanzo un nivel muy sofisticada en las dos últimas décadas del siglo pasado. La noción de bafle parece la única a haber resistido a la era postmoderna (nostalgia, nostalgia – con suspiro).

Por otro lado, tampoco los fabricantes de televisores hacen muchos esfuerzos para mejorar los parlantes de sus aparatos, eso porque la venta de barras de sonido es un mercado jugoso y en crecimiento.

La barra de sonido se compone de un elemento oblongo, que se coloca debajo del televisor, y que reproducirá los sónido “no graves”. Su instalación sera un trabajo de complejidad interesante, porque no hay mecánicamente nada que lo relaciona con el televisor.

Es fácil a entender: un televisor no siempre estará en pared.

Barra de sonido - Colección TMN

El bafle estará al piso, porque los sonidos graves son percibidos por vibración fisiológica y no definen una orientación como en los sonidos a frecuencias superiores (acá termina el curso accelerado de ingeniero de sonido).

¿Que justifica el precio de una barra de sonido?

Hay justificaciones al precio alto de estos elementos. La primera es que este elemento se comunica con el televisor por varias interfaces, entre las cuales la principal es por HDMI: un cable HDMI (generalmente el primer puerto HDMI, que llaman generalmente HDMI 1). Es una conexión digital que requiere una decodificación. Hay otras conexiones entre las cuales una conexión por fibra óptica plástica (no fibra de silicio).

Además, las barras de sonido suelen tener una conexión Bluetooth (lo mencionábamos en la parte 3 del kit de supervivencia n°1: el Smartphone) conexión que sube el precio de los elementos de sonido.

Así que “ustedes verán” … Para torturarlos un poquito más, les diremos que la cultura va por allá. Los televisores van a reemplazar gradualmente los teatros, implicando una experiencia sonora de buena calidad.

Nosotros a TMN esperamos que eso devuelva a los sistemas de sonido, y los parlantes con bafle del siglo pasado, el lugar que se merecen.

La pantalla

Sus proporciones

Este último capítulo parece bobo: “¡pues, claro que la pantalla hace parte del kit de supervivencia, que tal!

¡No tan rápido! Sí, por supuesto, pero nos queda explicarles qué están comprando.

Empezamos por lo que tienen en común: sus proporciones. Érase una vez… Favor, no pegar.

Resumimos: un viejo tele se parecía a algo típicamente así:

Tele con medidas - Colección TMN

La proporción de imagen era de 4 unidades horizontales sobre 3 verticales, la forma de rectángulo que vemos en la foto. Siendo estas proporciones las mismas para todos los televisores, se tomó la costumbre de medir los televisores por una sola dimensión en diagonal, y en pulgadas por el origen gringo de esta tecnología.

Un tamaño típico de televisor era 21 pulgadas (53 cm), mientras que un televisor de 29 pulgadas (73 cm) era considerado como muy grande (los jóvenes, favor no reírse).

La forma curiosamente redondeada de las pantallas era porque se trataba de un bombillo (un tanto sofisticado). Era lo más cerca del rectángulo que se podía llegar.

En la evolución de las normas de televisión, en el transcurso de la última década del siglo XX, aparecieron televisores con proporciones diferentes: 16 unidades horizontales por 9 unidades verticales…

Los imaginamos calculando frenéticamente. No se molesten: miran su televisor, tiene esta configuración, más ancha que los viejos (televisores).

Los primeros televisores con estas proporciones, aunque no lo crean, fueron de bombillo (alguien no murmura al oído que se dice “tubo catódico” – es un bombillo, solo que más grande). Unos viejitos de TMN los conocieron.

Es donde hacemos el salto de vuelta al presente, no sin decir, antes, que este cambio de proporción era para acercarse al campo de visión humana que se asemeja a este campo de visión.

Definición de imagen

No vamos a poner fotos de televisores modernos en este capítulo, lo tiene al frente cada noche.

Después de pensarlo bien, tampoco hablaremos de la noción muy técnica de cantidad de tramas por segundos, solo sepan que los televisores modernos no parpadean como era el caso de sus ancestros. Lo demás sobre este tema tiene sobre todo que ver con argumentos comerciales.

Hay sin embargo un argumento no solo comercial sino también técnico: la diferencia entre “HD” (High Definition), “Full HD” (Full High Definition), y “UHD” (Ultra High Definition) también llamado 4K.

Una descripción fríamente técnica diría:

  • HD corresponde a una imagen de 1280 pixeles de ancho por 720 pixeles de alto,
  • Full HD corresponde a una imagen de 1920 pixeles de ancho por 1080 pixeles de alto,
  • UHD (o 4K) corresponde a una imagen de 3840 pixeles de ancho por 2160 pixeles de alto.

Hasta aquí, solo hemos repetido como loros, lo que dicen los manuales.

Qué pena hacer otro recuerdo histórico: la vieja imagen tele en Colombia (la NTSC americana) tenía una definición de 720 pixeles horizontal por 486 pixeles vertical.

Televisíon HD

Comparadas con esta definición de imagen que conocieron los ancianos, la imagen la más básica disponible hoy, la “HD” (1280 x 720) es espectacular. Entonces, si es tan buena ¿porque aumentarla?

Pregunta muy válida: entre HD y Full HD, si su pantalla es de tamaño suficiente, percibirán una diferencia que hace la imagen Full HD (1080 líneas) más real.

¿Que queremos decir con “si su pantalla es de tamaño suficiente”? El mercado nos lo dice: los televisores de 32 pulgadas de diagonal solo se consiguen en HD, porque a la distancia normal de visión de una pantalla de este tamaño (del orden de 2 metros), no se puede apreciar la diferencia y es por eso muy lógico que no vendan televisores de 32 pulgadas en Full HD, que sería un despropósito. Hasta aquí vamos bien.

Televisión Full HD

Estamos hablando de una imagen de 1920 x 1080 pixeles. Los televisores a partir de 40 pulgadas de diagonal solo se consiguen en Full HD o mejor definición.

La justificación es que la distancia normal de visión de una pantalla de este tamaño (del orden de 2,5 metros) permite hacer la diferencia entre una imagen HD y Full HD.

Notaron que el tamaño de la pantalla, cuando crece, merece una mejor definición de imagen para que no se alcance a percibir los cuadritos que representan cada pixel.

Es fácilmente entendible, porque la diferencia general de imagen entre 720 y 1080 es efectivamente perceptible en una pantalla de 40 pulgadas o más… Pero no todos lo notaran. Los demás no tienen opción porque no hay más televisores 720 líneas en tamaños superiores o iguales a 40 pulgadas.

Televisión UHD

Es donde las cosas se vuelven dolorosas: para justificar el cambio de 1080 a 2160 lineas de definición, hay que justificar que a la distancia normal de visión (2,5 metros), se perciba una diferencia de imagen… Y eso solo es el caso para pantalla superiores a 60 pulgadas (las hay), y suponiendo que la distancia de visión es todavía del mismo orden. Par pantallas entre 40 y 60 pulgadas, la diferencia entre Full HD y UHD es imperceptible.

Eso habla mal de las propuestas de streaming Internet de contenidos UHD, que consumen del orden de 5 veces el ancho de banda en Full HD: es basicamente un desperdicio.

Tener un televisor de 60 pulgadas o más (aparte de ser una demostración de fortuna), es solo para reproducir las condiciones de un teatro, lo cual es lejos de ser el caso normal (#juicio).

UHD, ideal para un computador

Hay sin embargo un caso en el cual esta diferencia es perceptible y la elección de UHD / 4K justificada. Si se reemplaza el tradicional e histórico monitor de computador por un televisor, generalmente de 40 pulgadas.

A la distancia de uso (del orden de 80 cm), sí la diferencia de pixelisación se percibe (sobre los textos en particular), y sí, es una solución válida por el costo inferior de un televisor a estrictamente igual calidad de imagen que un monitor (más pequeño, sin sonido ni control remoto).

Es por eso una nueva tendencia en la configuración de un computador “desktop”. ¿Otro kit de supervivencia? Podría ser, cuentan nos si les interesa (sería un artículo más técnico porque la pantalla es lo de menos en este kit).

Parte 2/3

Kit de supervivencia 2: Binje Watching (su televisor)