Grado de dificultad: 1 (más por los miedos y dudas que por la dificultad técnica)

Columnista: Roberto

Los carros eléctricos llegan a Colombia

En TMN, nos gusta hablar de vehículos eléctricos, por eso tenemos tendencia a entusiasmarnos fácilmente cuando leemos noticias sobre esta evolución en marcha.

Un artículo publicado por Gizmodo, nos servirá de hilo conductor para nuestro último post.

El artículo en cuestión es “Esto es todo lo que tienes que saber antes de comprar un vehículo eléctrico”.

Primera buena noticia, el artículo está en español, y da consejos claros y sencillos. Les recomendamos leerlo.

Segunda buena noticia, sí, los carros están (por fin) llegando a Colombia, aunque sigilosamente (miran bien los comerciales a la tele).

Leyendo el artículo de Gizmodo, visualizaran más fácilmente el camino que nos queda para recoger. Nosotros estamos muy lejos, todavía, de tener redes de recargas de vehículos decentes aquí.

Sin embargo, vale la pena comentar sobre la situación de los vehículos eléctricos en general, y del caso colombiano en particular.

Cambio de concepto

Carros hibrido y carros eléctricos

Lo que más trabajo cuesta a la gente (no específicamente a los colombianos) es mentalizarse de que se trata de un cambio cultural radical, que tiene sus consecuencias.

Sobre el mercado, se proponen dos tipos de vehículo: los “híbridos” y los “solo eléctricos”.

Hablamos un momento de los carros híbridos.

¿Por qué los vehículos híbridos?

Como lo indica su apodo, un carro híbrido tiene un motor a combustión convencional (de cilindraje inferior a lo esperado) además del propulsor eléctrico.

La mayoría piensa que se trata del mejor compromiso en la situación actual.

Dos nociones aparecen en la frase anterior: “compromiso” y “situación actual”.

Ambas son ideas perdedoras: la situación evolucionará en la dirección del todo eléctrico, y la palabra “compromiso” huele a susto más que a responsabilidad.

Son vehículos que parten del principio de que todos los viajes que hacemos son largos (es totalmente falso), y que las estaciones de recargas son escasas (es cierto, aunque dependa parcialmente de nosotros).

A continuación, una lista de los carros híbridos disponibles actualmente en Colombia:

https://autosdeprimera.com/noticias-nacionales/carros-hibridos-colombia-2019

Sí, lo sabemos: es todavía ridículo, y sobre todo ridículamente costoso.

¿Por qué los vehículos eléctricos?

En ciudad, resulta difícil entender porque la gente sigue reticente:

  • El uso urbano implica distancias reducidas, y disponibilidad de puntos de recarga alcanzables (ver este artículo de la revista “Dinero”). No es ideal pero ya es manejable.
  • En un trancón, un carro eléctrico no consume nada. Tenemos tendencia a olvidar que es la situación la más frecuente en una ciudad, y la que más combustible gasta, inútilmente.
  • En trayectos urbanos, la diferencia de comportamiento del vehículo frente a uno con motor de combustión (velocidad, aceleración, torque) es inexistente (y hasta en favor del eléctrico).

El consumo energético es muy inferior (motor mucho más eficiente, fases sin consumo, comportamiento más económico).

A continuación, una lista de los carros eléctricos disponibles actualmente en Colombia:

https://autosdeprimera.com/noticias-nacionales/carros-electricos-colombia-2019

La variedad es, todavía, patética, pero hay novedades previstas en el futuro cercano. Una nota curiosa: los precios son más alcanzables que los de carros híbridos.

Evolución cultural

El artículo de Gizmodo pone el acento sobre el elemento importante: el consumo y la recarga.

Sin embargo, hay que calmar el pánico.

Si un vehículo tiene una autonomía de 200 km (inferior, de hecho, a la que indican los principales modelos, con la excepción notable del Renault Twizy), es una distancia muy alta frente a los recorridos urbanos.

Estos vehículos imponen un grado de organización:

  • El periodo entre recargas es más corto (pocos días), y el tiempo de recarga (mucho) más largo. #Organización
  • Hay que identificar donde están las estaciones de recarga, e, idealmente, instalarse una estación de recarga personal.
  • La autonomía real es diferente (inferior) a la prometida por los comerciales. Depende de nuestro estilo de manejo, que nos tocara aprender.
  • Hasta los viajes largos son posibles desde ya. Es, de nuevo, un tema de organización:
    • ubicar previamente las estaciones de recargas en el camino,
    • programarse para ocupar el tiempo que tomará una recarga (turismo local, almuerzo “tranquilo”).

Nada de eso es difícil ni esclavizante. Las estaciones de recarga se volverán cada vez más frecuentes.

Particularidades de Colombia

Colombia es un país montañoso. Es un factor de consumo eléctrico superior para los viajes medianos y largos.

De nuestro lado del Atlántico, el voltaje AC que manejamos es 127 Voltios. Es demasiado bajo para recargar un carro (tiempo de recarga más alto y menos eficiente).

Sin embargo, muchos hogares tienen instalaciones eléctricas multifase. Entre dos fases, se consigue 220 Voltios (valor mucho más práctico).

La instalación de un cargador en un hogar o un conjunto residencial es de dificultad muy baja.

Lo mencionamos para que la gente se mentalice: es la solución principal al tema de la recarga (en estaciones de recarga comerciales, será más costosa).

Hablando de economías, el mantenimiento de un vehículo eléctrico es, también, mucho más suave y económico.

Una última particularidad: Colombia es un productor de petróleo… Es p0r eso (y por ninguna otra razón) que los vehículos eléctricos son tan escasos aquí (#Ecopetrol).

Si tienen dudas sobre el grado de economía que realizaran con un vehículo eléctrico, la obstrucción sistemática que cometen Ecopetrol y nuestro gobierno les puede aclarar sobre el tema.

La economía es brutal, y, más que eso, el cambio cultural implica otros cambios totalmente incompatibles con, digamos, el fracking, por ejemplo.