Grado de dificultad: 2 (las misiones logradas hacen olvidar que el riesgo es grande y las fallas costosas)

Columnista: Roberto

La exploración espacial es fuente de muchas noticias interesantes, últimamente.

La misión lunar de India falló

Hemos esperado el desenlace de la misión Chandrayaan 2, de India, para escribir sobre este intento apasionante.

Empezamos por las malas noticias: el módulo de descenso “Vikram” se estrello sobre la luna, el viernes 6 de septiembre 2019.

Los miembros del equipo indio están, por supuesto, muy decepcionado, después de una misión brillantemente lograda hasta este momento.

Una pérdida de las comunicaciones con el módulo, a 2 kilómetros de alunizar, sería el motivo de la falla.

Nota: pérdida de comunicación fue también el motivo oficial de la falla de la misión israelí “Beresheet”, en abril de 2019.

Beresheet model - Origen SPACEIL

Esta vez, mientras que la misión israelí era de muy bajo presupuesto (carga parcial de un propulsor SpaceX Falcon 9), la misión Chandrayaan 2 era enteramente de India, incluyendo el propulsor GSLV Mark III.

Lanzador GSLV Mk III D2 - Origen ISRO

Es su principal logro que saludar: el esfuerzo de una misión completa.

Tácticas eficientes de bajo presupuesto

Sin embargo, las características de los dos vuelos fueron similares: puesta en órbita terrestre por un lanzador de mediana potencia, luego ampliación progresiva de esta órbita hasta interceptar una órbita lunar.

El inconveniente de esta solución (más económica), es que el viaje hasta la luna es mucho más largo.

En la época de las misiones Apollo, la duración del viaje era de 3 días. En los casos de Israel e India, fue de casi un mes y medio (no califica para vuelos tripulados).

Estas dos misiones indican un logro importante: que el único tramo complicado que queda es el descenso a la luna. Los anteriores están superados, y al alcance de organizaciones con presupuestos reducidos.

La misión de la ISRO (Indian Space Research Organisation) es, además, un mensaje a los tenores de la conquista espacial: India tiene su cupo en esta carrera y este mercado.

Al mismo tiempo, es una buena noticia que el Oriente tenga una alternativa al programa chino, muy cerrado.

Solucionar fallas

La similitud de las dos misiones, hasta el tipo de falla final, parece una casualidad.

Sin embargo, llama la atención que la pérdida de comunicación ocurrió de la misma manera.

Significa que esta fase final necesita un grado de autonomía que no tuvieron estas dos misiones.

Tratándose de misiones no tripuladas, la necesidad de un grado de automatización superior es la lección que enseñaron los dos intentos. Podría ser un efecto colateral de un presupuesto limitado.

Misiones anteriores, como la sonda Rosetta que logró “aterrizar” sobre el asteroide “Tchury”, mucho más lejos, no eran muy diferente.

Vista de Tchury - Origen ESA

En esta oportunidad, la ESA tuvo éxito. ¿Será que tendrá la misma suerte cuando llegará a la luna?

Los japoneses de la JAXA también demostraron una gran habilidad en “aterrizajes”, en particular con su sonda Hayabusa 2, que alcanzo, en varias oportunidades, el asteroide Ryugu.

Sonda Hayabusa 2 - Origen JAXA

Todos estos equipos de especialistas terminaran probablemente colaborando. Las fallas son pérdidas económicas dolorosas que se evitarían, de este modo.