Grado de dificultad: 2 (Nuestros objetos conectados son menos sencillos de lo que parecen).

Columnista: Roberto

Paradójicamente, los objetos cercanos a nosotros no son los más fáciles de describir, y están más llenos de secretos, porque carecen de las medidas de seguridad apropiadas.

De la muñeca al bolsillo

Smartwatch

“El” objeto de moda usurpa su reputación de objeto conectado.

El “reloj conectado” es solo una extensión de los smartphones, conectado por enlace radio Bluetooth, como los audífonos inalámbricos.

Smartwatch - Origen Amazon

Seamos más precisos:

Bluetooth, aunque sirva, marginalmente, para transmitir archivos, fue diseñada para conectar periféricos (típicamente parlantes y audífonos).

Es también lo que esta haciendo un reloj conectado. El reloj es un sensor exterior que mide los ritmos fisiológicos del usuario, y que muestra los mensajes que llegan a su teléfono.

Del lado positivo, es una herramienta útil a los que somos descuidados, para vigilar nuestro comportamiento.

Del lado más obscuro, es una rica fuente de datos relativamente fáciles de conseguir (ver el artículo de Kaspersky a continuación):

https://www.kaspersky.com/blog/smart-watch-research/22536/

No significa que ustedes deban evitar este elemento, solo que estén informados de los bien reales riesgos potenciales.

Smartphone

Su amigo de bolsillo (#SuTeléfono) es mucho más que un objeto conectado.

Se clasifica, físicamente, en la categoría de los computadores como tal (ver nuestro artículo “PCs: las máquinas pequeñas”).

Sin embargo, incluye funcionalidades que lo ubican también en la categoría de los objetos conectados:

  • La localización, sutilmente impuestas por los sistemas operativos (Android, iOS),
  • Las redes sociales, aspiradoras de datos extremamente eficientes,
  • Las aplicaciones de mensajería, “casualmente” asociadas a las redes sociales
Redes sociales en un smartphone - Origen desconocido

El smartphone es capaz de ser nuestro peor enemigo, y no hay protección que valga contra la “ingeniería de redes sociales”, AKA “Phishing”.

Smart TV

Pantalla Netflix - Captura de pantalla

Además del smartphone, es el más presente en nuestros hogares de los objetos conectados.

Estos pequeños computadores (sistemas operativos Tizen, WebOS, Android TV) evolucionarán hacia un equivalente (o tal vez un reemplazo) de los PCs “All-In-One”.

Hasta entonces, son el terreno privilegiado de los canales Internet de Streaming.

Netflix, Amazon Prime y HBO saben perfectamente que documentales, series, películas, miramos…

¿Qué más saben o deducen sobre nosotros en modo “inteligencia artificial”? Ni tan inteligente.

No nos preocupa… Tal vez deberíamos ser más vigilantes.

Streaming audio

Spotify y Deezer están muy interesados en nuestras “Playlist”.

Todos sabemos que los productores musicales son muy agresivos en materia de derechos de autor.

La situación es muy similar a la del streaming video, con una base más generosa en materia de datos: nuestros smartphones.

Intentos “novedosos”

Aspiradora conectada

Este objeto, que apareció recientemente, genera muchas preguntas, sobre todos esta: “¿por qué se necesita una aspiradora conectada?

Aspiradora IRobot - Origen IRobot

Un artículo de Panda Security nos da una respuesta un tanto preocupante:

https://www.pandasecurity.com/spain/mediacenter/tecnologia/roomba-espia-hogar/

Refrigerador conectado

La idea es que abriendo la puerta de su refrigerador (o, a veces, ni siquiera eso), se puede saber que falta y pedirlo directamente a su tienda preferida.

Algunos tienen hasta una cámara para grabarnos permitirnos una videollamada con nuestra tienda.

https://news.samsung.com/co/family-hub-la-nevera-inteligente-llega-al-mercado-colombiano

Puede efectivamente ser útil para estas tiendas (mucho más que para nosotros).

¿Somos los únicos en encontrar eso excesivamente invasivo?

Los asistentes de hogar

Son estas máquinas, equipadas de un micrófono, un parlante, y de una aplicación de reconocimiento de voz.

Publicidad Asistente Google - Origen Google

Ya hubo muchos ejemplos de grabaciones indiscretas, y hasta de compras realizadas por estas máquinas…

Un escape permanente de datos

Todos estos objetos regalan datos nuestros a empresas que los comercializan (publicidad y campañas de manipulaciones políticas).

En ningún caso, tenemos control sobre estas informaciones.

Al contrario de nuestros computadores (y los navegadores que usamos para viajar en Internet), estos objetos conectados no tienen ninguna protección.

Tal vez es eso lo que llaman Internet de las Cosas.

En el próximo episodio, nos interesaremos por los servicios públicos, que hacen un uso creciente de objetos conectados, en un entorno bien diferente de nuestros hogares (permanentemente espiados).

Parte 1

Objetos conectados 2. Objetos cercanos

Parte 3
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