Grado de dificultad: 0 (Alguien tuvo que verter un hipnótico en mi café).

Columnista: Roberto

Hay de estos artículos que uno no imagina que escribirá una continuación.

Cuando escribí “Películas estúpidas en (no solo) Netflix”, pensaba realmente que no repetiría el experimento. Estaba equivocado, una vez más.

Un título más para la lista: “6 Underground”

Por curiosidad (porque leí cosas muy feas sobre esta en particular) decidí sentarme a ver una película que acaba de estrenarse en Netflix: “6 Underground”.

Ni tomé la precaución de verificar de cual director era. Grave error de mi parte: era de Michael Bay.

Para los que no logran identificarlo, es el director de una saga maestra: “Transformers” y sus secuelas.

Mientras estaba mirando “6 Underground”, supe que iba a ser el tema de un artículo, y no precisamente por su gran calidad.

Un elenco “sorprendente”

Empezamos por los actores:

Ryan Reynolds es “One” (AKA “Uno”), aunque, en este caso, “Last” hubiera sido un mejor apodo.

Ryan Reynolds - Origen desconocido

“Pire encore (si, c’est posible !)”, Melanie Laurent (perdón “Two”), tal vez deseando hacer una incursión en Hollywood, vino a perderse en este desastre.

Mélanie Laurent - Origen desconocido

Dave Franco fue más precavido, haciéndose matar (perdón, su personaje: “Six”) en los primeros minutos (¡Ups, spoiler!). No creo que fue por casualidad.

Dave Franco - Origen desconocido

Los demás están menos reconocibles (dejémoslos en la sombra).

Ni siquiera se puede decir si actuaron mal o bien, por la incoherencia de la trama (aparentemente, hay una trama, aunque difícil de seguir).

La principal pregunta que queda es: ¿Qué, diablo, vinieron hacer acá? Tal vez estaban aburridos o sin contrato.

¿Cómo era la historia?

La verdad es que ni entendí el principio (ni el sentido). Es difícil concentrarse sobre algo tan desordenado.

Lo único que reconocí es la sutileza de Michael Bay: explosiones, ráfagas de armas de fuegos, malos que caen como moscos.

Es una película inútil, costosa (dicen que su presupuesto fue de 150 millones de dólares), vulgar (contiene escenas de sexo y de orgías totalmente prescindibles), y pretenciosa (se supone que son justicieros fantasmas, blablablá).

Veredicto: perdí otras dos horas

Esta película me recordó “The Loosers” y “Triple Frontier”, con las cuales tiene varias analogías (empezando por la dificultad que tuve para mantenerme despierto mirándolas).

¿Por qué estaba mirando estos huesos en primer lugar? Ya intenté explicarlo en mi artículo anterior. No cogí experiencia.

Esta vez, sin embargo, los advierto para que la eviten, por su propia salud mental.

Ahora que lo pienso: ¿Michael Bay se pasa a Netflix? Mala recluta.

Parte 1

Peliculas estupidas – Part 2