Grado de dificultad: 1 (Somos nosotros, los que deben enseñar a Boeing como comunicar).

Columnista: Roberto

El 22 de diciembre, la capsula Starliner, de Boeing Space, regresó, después de la misión fallida del 20 de diciembre, logrando el primer aterrizaje de la historia astonautica americana.

Boeing fracasa en materia de comunicación

En un artículo anterior, hablé mal de Boeing Space y de la NASA.

Insinué que su escaso cubrimiento del lanzamiento de Starliner, el 20 de diciembre, podía ser por falta de confidencia en ellos mismos, y una anticipación de falla.

El (exitoso) regreso de la cápsula, en la madrugada del 22 de diciembre, me hizo cambiar mi opinión:

No es que temían una falla, es simplemente que son ineptos en comunicación…

¡Qué contraste entre la maestría técnica mostrada en este regreso, y su patética puesta en imágenes por el servicio de comunicación!

¡En serio, qué imágenes tan chimbas!

Nota: pero reconozco que ver en directo la apertura de los paracaídas es un instante magnifico.

Se sabe que Boeing tiene un presupuesto mucho más importante que SpaceX, y ni son capaces de armar un equipo de comunicación correcto.

En lugar de eso, les tocó (es visible) improvisar, haciendo un esfuerzo sobrehumano para:

  • MOSTRAR LA PANTALLA PRINCIPAL del “Mission Control Center”.
  • Mostrar el único indicador de posición de la capsula en órbita (claramente no diseñado para nosotros)
  • Activar una cámara a infrarrojos para seguir el descenso de la cápsula.

Se notó mucho que ninguna de estas informaciones estaba prevista, y que son los regaños de los espectadores que los obligaron en hacer algo.

No es necesario preguntarse cómo, luego, nacen las teorías de conspiración. Aquí está la respuesta: por nerdos.

Hablemos de éxito, es más alentador

Dejamos el malgenio, por un momento. El regreso de la cápsula fue un éxito redondo.

Es cierto que Boeing y la NASA conocen esta parte desde hace mucho tiempo: Starliner es el heredero de Apollo.

Es, sin embargo, un argumento adicional para exigir que esté a la altura de sus antecesores.

La principal novedad es que se trató de un aterrizaje, el primer aterrizaje americano.

Al contrario de los rusos, que tratan sus capsulas de manera mucho más brutal (para los cosmonautas), la NASA siempre optó por un amerizaje.

La principal diferencia que tiene Starliner con Apollo (son casi idénticas) es el “airbag” que le permite amortiguar el impacto final. Esta mejora permitirá, por fin, que los astronautas lleguen directamente a casa.

Capsula Starliner sobre sus aibags - live videostreaming NASA

Es de anotar que la precisión de localización fue, además, muy alta. En el futuro, podrían elegir un punto de caída más cercano a una zona poblada.

Aparentemente, Starliner va muy bien … Su único problema es que no tiene lanzador.

¿Qué tal que lo lancen con un Falcon 9 o un Falcon Heavy? Just asking …

Parte 1

Boeing Starliner – Primer aterrizaje