Grado de dificultad: 3 (El presente artículo es, inevitablemente, destinado a un personal técnico).

Columnista: Roberto

En varias oportunidades, en las columnas de TMN, hablé mal de la “5G”. Es tiempo de hablar “bien” o, más exactamente, técnicamente de esta nueva tecnología.

Presento, de antemano, mis disculpas a nuestros dummies, que tendrán muchas dificultades para entender un tema profesional. ¡Ni siquiera habrá imágenes!

El verdadero nombre de “5G”

Empecemos por liberarnos de una dialéctica comercial y publicitaria. Técnicamente, la “5G” tiene nombre propio: se llama “IMT 2020”.

La presentación de esta tecnología confundió a mucha gente, porque era (y sigue siendo) engañosa en sus calificaciones.

El artículo de Wikipedia es un ejemplo de las imprecisiones.

Throughput de IMT 2020

LTE, en bandas convencionales (2100 o 2500) y con canales de 40 MHz, alcanza un throughput de 350 Megabits/s.

Nota: los especialistas hablan de “throughput” y no de velocidad; es un poco (“un mucho”) como decir IMT 2020 en lugar de “5G” …

Para presumir de una eficiencia superior, hay que usar condiciones similares (LTE también tendrá usos en mmW).

En estas condiciones (canales de 40 MHz y bandas del orden de 2 GHz), IMT alcanza un throughput de … Esta información, no la encontré, y es muy desafortunado.

Sin embargo, me parece haber leído que este throughput es del orden de 1 Gbit/s.

Es netamente superior al de LTE (casi tres veces) pero no tan espectacular como lo pretenden las presentaciones comerciales (10, 100, 1000, 10000 …)

Cantidad de terminales conectados

Otro argumento avanzado en favor de IMT 2020 es su capacidad para conectar muchos terminales. De nuevo, la cifra exacta en condiciones comparables no es conocida…

Lo engañoso en esta forma de presentar es inducir que se tendría conectados una gran cantidad de terminales independientes.

La realidad es diferente: la inmensa mayoría de los objetos conectados pertenecerá a subredes privadas, con protocolos específicos. Desde el punto de vista del acceso a IMT 2020, solo unos pocos terminales serían visibles.

Nota: generalmente, el modo de conexión entre los objetos de una misma red privada sería Wifi…

Por otra parte, el principal problema de LTE (4G) no es el número de terminales conectados sino el tráfico que generan:

La situación heredada de HSPA (3G) implica celdas grandes (para evitar los fenómenos de autointerferencia). Reducir el tamaño de las celdas (hasta alcanzar radios de 50 metros o menos) reduciría también el numero de terminales a conectar en una celda.

Los vehículos autónomos

Uno de los blancos proclamados por los promotores de IMT 2020 sigue confundiéndome: sería mejor para los vehículos autónomos.

La disciplina llamada “drive test” consiste (desde GSM AKA “2G”) en realizar pruebas de llamadas y de tráfico de datos en vehículos.

Los 0peradores obligan a los que realizan estas pruebas a circular a velocidad baja (40 Km/h). Razón: velocidades superiores afectan los resultados, reduciendo el throughput alcanzado durante estas pruebas.

El principal culpable es la forma de propagación en el medio urbano (rayos con caminos múltiples y con efecto Doppler).

Los móviles ven la señal desplazándose en frecuencia. Los sistemas más afectados son los que tienen un filtraje “demasiado eficiente”.

IMT 2020 está justamente en este caso: su sistema de multiplexación y de modulación prevé filtros de los subcanales (“F-OFDM”). LTE, por ejemplo, no tiene este principio (es “OFDM” sin filtros internos).

En otros términos, parece que IMT 2020 sería un mal candidato para los vehículos autónomos…

Nota: por cierto, este tema de los vehículos autónomos no está tan maduro como sus promotores (sí, otros promotores) lo pretenden.

El siguiente artículo de “Vox” (artículo en inglés) lo detalla mejor de lo que lo haríamos:         

Why we’re still years away from having self-driving cars

¿Entonces, para qué sirve IMT 2020?

Evolución de móvil a fijo

En una conferencia sobre LTE a la cual asistí, un organismo de regulación se quejaba de un operador.

Este había pedido una licencia, supuestamente prevista para redes móviles, para iniciar una operación de acceso fijo inalámbrico…

Estuve entre los que argumentaron que, con el aumento de ancho de banda propuesto, la frontera entre móvil y fijo se volvía borrosa.

Es bueno, a esta etapa, recordar una estadística conocida por los operadores celulares: 80% del tráfico de datos es de tipo fijo e indoor.

Nota: es el tráfico recuperado por los Wifi de hogares.

El operador “polémico” estaba solo un paso delante de los demás: es, ahora, el mercado codiciado por IMT 2020.

Un sucesor de LMDS

No es casual que se hablé principalmente de “bandas milimétricas” (mmW).

Estas bandas muy altas (frecuencias superiores a 30 GHz) no son adecuadas para tráfico móvil (propagación demasiado corta).

Al contrario, terminales fijos (con antenas múltiples y directivas), asociados a la noción de F-OFDM, forman una solución eficiente.

La idea es buena, aunque más adaptada a zonas urbanas con dificultades de conexión por cable.

¿Por qué la promovieron de una manera tan torpemente agresiva? Por alguna razón, sueñan que los teléfonos dejaran de conectarse al Wifi de las casas…

Visto así, IMT 2020 sería el sucesor de LMDS (inicio del siglo XXI), y no de LTE.

LMDS tuvo un triste destino (entró en conflicto con ADSL y, luego, con la fibra en zona urbana, batalla que perdió).

Starlink, el nuevo, parece otro adversario bravo …

Starlink – ¿Una sacudida para Internet?

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