Categoría: Editoriales
Grado de dificultad: 1 (Nuestra posición sobre algo que ya se sabe … Aunque vale la pena repetirlo).
Columnista: Roberto
Nota preliminar: el terremoto de San José del Palmar, en Choco (Colombia) sigue siendo el tema central de las noticias locales.
Parece que el año 2026 es de mucha actividad telúrica para la Tierra entera (hasta en España, muy recientemente).
Hay suficientes artículos sobre este evento sísmico y sus consecuencias (con, a veces, algo de morbo). Por eso, TMN no hablará (por el momento) del interesante asunto científico subyacente.
(Nuevas) Disculpas por la procrastinación de TMN
Mi todavía reciente accidente de patineta scooter tuvo consecuencias más allá de los simples daños físicos. Una persistente procrastinación, probablemente consecuencia de dolores persistentes, invadió mi mente.
Nota: Es cierto, sin embargo, que sobreestimé mi capacidad de recuperación física … Pero la inacción no es lo mío.
Mientras tanto, los artículos de TMN recibieron una atención renovada de nuestros lectores, obligándonos (y obligándome) a cuestionarnos. ¡Gracias a todos ustedes!
Ejercitar su cabeza resulta igual de difícil de una terapia físical.
Por fortuna (para TMN, no para la evolución humana), la actualidad tecnológica está en letargo. ¿Motivo? El supuesto “auge” de la I.A.
Hablemos de ello.
Prefieren posición social a creatividad
¿Qué es eso de “inventar cosas”?
En una reciente reunión familiar, escuche un comentario que me hizo sobresaltar.
El tema de discusión era describir/evaluar socialmente, los miembros de una amplia familiar.
Hablando de algún primo alejado (o pareja de prima, me perdí esta parte), alguien comentó que:
“Es como un ingeniero, pero de una especia rara, de los que inventan cosas” …
La sorpresa me hizo levantar la cabeza (estaba distraído por mi teléfono, señal internacional de fastidio). Comenté, sarcásticamente: “Es decir, un ingeniero de verdad”.
Aparentemente, nadie (por fortuna) me puso atención.
Una falla de nuestras sociedades
No culpo a la persona que hizo el comentario. Solo me recordó (dolorosamente) una falla de nuestras sociedades.
En el mundo posmoderno, “ingeniero” solo se considera una posición social.
Creatividad e invención no hacen (socialmente) más parte de los requisitos para nuestra profesión. #Desalentador
Sin embargo, este incidente me ayudo a entender un fenómeno que no entendía: no se esperan estas calidades de nadie.
Estoy, por supuesto, exagerando, pintando el mundo en blanco y negro. La creación no ha desaparecido y, ojalá, seguirá existiendo.
Además, sería, sobre todo, una monumental pretensión de mi parte reservar a mi profesión una fortuna diseminada en toda la sociedad.
Los cazatalentos tienen futuro
La creación, indispensable misterio
La creación es un maravilloso e indispensable misterio que permite a toda civilización desarrollarse a pesar de sus defectos … Esta fortuna está a punto de desaparecer, porque los autómatas (los que llaman I.A.) son incapaces de creación.
No es solo impresión mía (bueno, sí, también) sino lo que afirma uno de los papas de estos algoritmos:
Nota: Este artículo siendo en francés, hicimos (ayudados por una IA, irónicamente) una traducción al español:
Traducción del artículo sobre I.A. en Numerama
El texto, sin embargo, no descarta que una “inteligencia artificial general” pueda existir en el futuro. Solo que no es, en absoluto lo que se está haciendo ahora.
Redescubriendo una jugosa fuente de talentos
Hoy, prevalen la (sempiternal) codicia y el afán de ganar una carrera hacia la dominación por una(s) corporación(ones).
Están dispuestos a sacrificar la humanidad en el proceso … Un proceso que fallara, más pronto que tarde, muchos están convencidos de ello.
Eso es porque los procesos de todas las organizaciones están llenos de decisiones creativas de personas desconocidas.
¿Quiénes? Típicamente, de las que serán despedidas y reemplazadas por autómatas … O “por un autómata”.
Otra consecuencia interesante, personas valiosas, despedidas a la brava, suelen perder confianza en la organización que los despidió.
Esta experiencia (y sabiduría) perdida será aprovechada por otras organizaciones.
Los cazatalentos van a ser felices: tendrán una jugosa fuente de talentos que analizar.
Y la investigación en I.A. por fin recibirá la atención que merece.






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