Categoría: Hardware
Grado de dificultad: 2 (los comandos Linux son más que un clic. No son tan difíciles, sin embargo).
Columnista: Roberto
Calumnias sobre Linux
Dummies y Dummies y media
Un proverbio francés dice que:
“Au pays des aveugles, les borgnes sont rois”.
Este dicho sarcástico se traduce por “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”. Se refiere a la situación donde, entre gentes ignorantes, tener un mediocre conocimiento es percibido como gran superioridad.
Es, por supuesto, inmerecido y solo conjetural.
Recientemente, estuve involucrado en un curso de “Redes e Internet”. Era una invitación que acepté … Olvidando que ciertas capacitaciones pueden ser para muy Dummies, y que era el caso.
Pero, seamos positivos: el mejor regalo que se puede hacer a un ingeniero es darle ideas. Es lo que hicieron y, además, me dieron una lección de humildad.
¡¿Para máquinas viejas?!
Hubo, sin embargo, un comentario del instructor que debo resaltar, porque me sorprendió desagradablemente.
Se puso a decir que Linux era para máquinas viejas …

¡Sí, leyeron bien! Resulta que esta falsedad creencia es bastante frecuente de nuestro lado (oeste) del Atlántico.
Se debe principalmente a un intensivo lobbying de Microsoft, que detectó muy temprano el peligro constituido por este rival … Y dejémoslo de este tamaño.
Por eso nuestra elección de título para el presente artículo. TMN siendo un refugio suramericano de Nerdos, nos encontramos frecuentemente en una situación muy solitaria. Y tampoco queremos ninguna corona,
¿Cómo así que llegó el momento?
Voy a empeorar mi caso, contando el último avance que acabo de tener en mi descubrimiento de Linux. Nota: Todavía me siento muy Dummy.
La distro que instalé era Kubuntu en su versión 25.04:
Era, hasta hace pocos días, la última versión válida, hasta que recibí una notificación de la disponibilidad de una nueva.
Y reconozco que el lobbying de Microsoft me afectó a mí también. Estaba convencido de que a cada actualización tocaba rehacer una instalación “en limpio”.
Como acababa de configurar mi PC, instalando aplicaciones como:
-
Bottles,
-
CrossOver,
-
Steam,
-
Heroic Games,
-
además de varios juegos voluminosos, …
… Estaba poco entusiasmado por la idea de tener que volver a instalar todo.
¿Demasiado temprano para un upgrade?
Pero ayer (a la fecha de redacción del presente artículo), recibí un mensaje más insistente.
Me decía que mi versión de Kubuntu, la 25,04, iba a dejar de recibir actualizaciones, dentro de pocos días. ¡Necesitaba actualizar a la 25.10!
Reacción mía:

Ni modo, tenía que encontrar la manera.
Sin gran sorpresa, la actualización a partir del gestor de repositorios integrado, “Discover”, no funcionó.

Así que reconocí mi incompetencia e interrogué a Internet, donde encontré el siguiente video:
Video conseguido en el canal YouTube “Arte a Programar”
Nota: encontré varios videos, artículos y foros, pero este me pareció la descripción más clara (y sencilla).
Nos atrevemos a un upgrade de Kubuntu
Derrumbando un mito sobre Linux
Para resumir, ¡sí, se puede y funciona! (con la condición de conservar la mismo distro).
Es una información muy relevante para todos los que planean pasarse a Linux.

AKA hagamos caer uno de los más asustadores (disuasivos) mitos sobre Linux.
Requiere, sin embargo, una higiene de manejo de su sistema operativo.
Nota: no es específico de Linux, es igual de relevante (o más) en Windows 11.
La primera regla es mantener el software de su PC actualizado. No cuesta mucho revisar diariamente las actualizaciones (en el gestor de repositorio), y realizarlas.
Sin embargo, las actualizaciones más profundas se realizan por la famosa ventana de comandos de Linux. Esta es mucho más poderosa que la de Windows.
Update de paquetes
En el caso de Kubuntu, esta ventana se llama “Konsole” y aparece en el menú Sistema.
Primer comando a ejecutar:
sudo apt update
Y terminar con “Entrar”. La primera vez, Linux le pedirá a uno ingresar su clave personal,
Este comando permite actualizar “todos los paquetes instalados”.
Nota: en Linux no se habla tanto de aplicaciones sino de “paquetes” porque estas son cadenas de módulos que llaman colectivamente “paquetes”. Eso es porque los módulos son comunes a varias aplicaciones y solo se instalan una vez.
Es posible que se tenga que repetir este comando más de una vez: en algunos casos, la actualización debe ser individual. Un mensaje indica cuales (cuando los hay).
El comando se vuelve, entonces:
sudo apt update “nombre del paquete”
Upgrade de paquetes, luego global
Cuando todo está al día, pasamos a la etapa preparatoria siguiente, Vamos a hacer el upgrade de todos los paquetes que no están en su última versión (diferente de “update”):
sudo apt upgrade
De la misma manera que con “update”, algunos paquetes se deben “upgrade” individualmente, ejecutando:
sudo apt upgrade “nombre del paquete”
para cada uno de los precisados por la consola.
Una vez completada esta etapa, viene el momento fatídico. Se ejecuta el comando:
sudo do-release-upgrade
Al teclear “Entrar”, se desencadena un tsunami de líneas de comandos automatizados que durará varios minutos (típicamente diez minutos).
Asusta un poco porque esta operación (muy similar) en Windows está cuidadosamente escondida de nuestra vista. Aquí, se revela en toda su magnitud #DifferenciasCulturales.
Misión cumplida
En el transcurso, el sistema hará preguntas, unas de confirmación, otras de personalización que solo el usuario sabe contestar. Y, por cierto, no son preguntas “mortales”, así que no hay estrés.
Al final, llega el último paso donde nos informa que va a reiniciar el PC. Como un milagro (un tanto estresante), ¡mi PC rearrancó en la nueva versión!

Esta operación no era nada casual: se trataba de un hito mayor en deshacerme de Windows. ¡Misión cumplida!
Moraleja: a partir de ahora, sí, puedo invitar a (muchos) otros a pasarse a Linux, está listo.






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