Grado de dificultad: 1 (o tal vez 2, porque nuestra respuesta podría sorprenderlos)

Columnista: Redacción

Nota preliminar: nuestros perfiles de nerdos indican que conocemos algunas cosas científicas. Eso nos vuelve más severos en cuanto a contenidos sobre estas disciplinas.

Oppenheimer ¿demasiado para Hollywood?

Paradojas y Contradicciones de Hollywood

El cinema americano está lleno de paradojas (y de contradicciones). Dos (ya vueltas celebres) de sus recientes producciones demuestran, involuntariamente, este conflicto permanente:

Tráiler oficial conseguido en el canal YouTube de Universal Pictures

Tráiler oficial conseguido en el canal YouTube de Warner Bros

Empecemos por la más pesada, hasta por su duración (dura tres horas). Oppenheimer quiere evocar un símbolo (ni tan celebrado) de la época moderna.

Estamos hablando del director del tristemente famoso proyecto Manhattan (AKA el diseño de la primera bomba atómica). Es un legado que no enorgullece ni a los propios descendientes del Sr Oppenheimer.

Oppenheimer, pero sin la mecánica cuántica.

Al contrario de lo que podrían pensar, no se habla mucho de mecánica cuántica en la película. Se cuenta una historia de política y de traición, de la cual nadie sale limpio.

No pretendemos conocer bien a este señor, ni cómo se desencadenaron realmente los hechos históricos. Pusieron el énfasis en la ceguera moral del científico vuelto jefe de un proyecto tan ambicioso como letal.

Nota: para ser justo, su actitud era parcialmente explicable por su odio al nazismo.

El problema es que su bomba ni siquiera fue utilizada contra la Alemania Hitleriana. Además, su despertar esperó cuatro años después del final de la segunda guerra mundial (como es correctamente apuntado en la película).

Entonces, para nosotros es un “no gracias”.

Describiendo un horror sin lograrlo

El tenso contexto político parece correctamente descrito (y es el punto positivo del guion). Sin embargo, su denuncia no tiene mucho mérito: 80 años después es algo tarde.

Y, de cierta manera, se percibe un cierto orgullo estadounidense por el horror que inventaron.

En cuanto a la actuación, o, más exactamente, al elenco, es un desfile un tanto excesivo de estrellas de Hollywood. #Contraproducente

En resumen, para nosotros, esta obra es instructiva pero fallida.

Saltando de Oppenheimer a Barbie

Al otro extremo, Barbie

En el extremo opuesto, “Barbie”, que salió al mismo tiempo, debería haber sido un tema fútil. Su paleta de colores extremamente rosadas y sus personajes infantiles no inspiraba interés.

Resulta, sin embargo, que se evidencia como el opuesto de “Oppenheimer”:

  • Es más corta (aunque dure casi dos horas),
  • No contiene escenas de violencia (aunque contenga una batalla, intencionalmente ridícula),
  • No contiene mensajes políticos pesados (aunque se evoquen el patriarcado y el feminismo),
  • No tiene un elenco tan fornido (aunque contenga discretos cameos de personalidades del mundo del espectáculo),
  • Añadiremos que incluye escenas de baile y de canto que deberían aburrirnos …

Mejor dicho, es una historia fútil, o, más exactamente, que se disfraza de ligereza. Así que se presenta como una de estas películas cero estrés que todos miramos (secretamente).

Más convencidos por la muñeca …

Aun así, Barbie es un personaje que tiene una consciencia clara de su identidad … Manera bastante pedante de decir que no es una película para niños.

Mejor dicho, ¡funciona!

Y su moraleja optimista contrasta con la oscuridad de otras historias más ambiciosas.

Evaluación final: ¿Cuál de las dos preferimos? Los nerdos de TMN conocen (un poco) la historia de la bomba atómica que inició un (mortal) concurso moderno.

Dejaremos a los políticos la ardua tarea de justificarlo. A nosotros, este tema no nos inspira, reírnos con las alusiones escondidas en la película “Barbie”, sí.