Categoría: International

Grado de dificultad: 1 (Los únicos en no verlo sencillo son los que tomaron decisiones).

Columnista: Roberto

TMN se alegra de una reciente noticia local que hace regresar a Colombia a la modernidad.

Un tren fantasmal surgido del siglo XIX

Ver pasar el Tren de la Sabana

Vivo en Bogotá, capital de Colombia, desde hace ya 26 años.

Mi más antiguo recuerdo sobre esta ciudad es de 1995, en un primer encuentro. Hice parar el vehículo que me transportaba para disfrutar un espectáculo extraordinario para mí:

Ver pasar el Tren de la Sabana.

El tren de la Sabana Bogotana - Origen Colprensa

¡Este mismo!

Para un Europeo, este mini tren de vapor era como una manifestación fantasmal surgida del siglo XIX.

Me enteré, en esta época, de que era el único tren de pasajeros de Colombia, afirmación que no creí. ¿Un país sin tren?

Supe, luego, que así era. Solo existían esta locomotora y esta línea, y se trataba de un tren turístico.

Pocos trenes y rieles en explotación

Treinta años después, este tren todavía está en servicio, en esta única línea (y en muy mal estado).

Esta única línea” no es del todo cierto: existe otra línea en la costa caribe, usada para transportar carbón.

Esta otra línea es “de verdad”, AKA con vía de ancho estándar, 1435 milímetros. Es, por cierto, la única realmente en explotación, y se extiende sobre 150 Kilómetros.

Las demás vías constituyen una red muy extraña: tienen un ancho de solo 914 milímetros y totalizan, oficialmente, 3500 Km …

De los cuales, que yo sepa, solo los cincuenta kilómetros bogotanos sirven realmente.

El fin de un mal chiste

Es la historia de un monumental e incomprensible fracaso … Que está en camino de ser corregido. El siguiente artículo, publicado en El Espectador, nos trae la noticia:

El tren regresa: la apuesta férrea de Colombia avanza con La Dorada-Chiriguaná

Para los Europeos, esta noticia parecerá un broma, para los Colombianos es, más bien, el fin de un mal chiste.

Otro proyecto, el Tren de Cercanías de la Sabana de Bogotá, está previsto para la capital colombiana.

Podría (si se logra) aliviar considerablemente la congestión en los accesos a esta metrópolis de 8 millones de habitantes.

El “podría” de la frase anterior no es por falta de ganas de los Colombianos. Es por el mismo misterio que provocó la ausencia de trenes en Colombia, misterio que solo queremos dejar en el pasado.