Nivel de dificultad: 1 (Este gran clásico tiene funcionalidades muy elaboradas, Afortunadamente, aquí no se trata de analizarlas)

Columnista: Roberto

Microsoft Word cumple cuarenta años

Un muy relevante cumpleaños

Microsoft está celebrando un muy relevante cumpleaños, el de Microsoft Word, que cumple cuarenta años.

Muchos periódicos tecnológicos celebran este aniversario de adultez, empezando por el propio Microsoft:

Microsoft Word turns 40!

Hablar de 1983 sería, sin embargo, alardear demasiado. La versión inicial de este software estaba muy lejos de ser la más interesante en esta lejana época.

Nota: es decir “en termino de historia de la informática personal”.

1983 fue el inicio de muchas cosas, empezando por Internet. La noción de tratamiento de texto era una disciplina reservada a las secretarias, como una evolución de las máquinas de escribir.

Word era muy básico en su inicio

Seamos humildes: en 1983, escribir con un teclado era como hablar en inglés. AKA misterioso.

Ninguno de nosotros pensaba en deshacerse de nuestras muy competentes secretarias.

Así que los primeros editores de textos nos sirvieron esencialmente a aprender a usar un teclado, de manera muy burda.

No nos acordamos porque no hay nada de que acordarse: Word y sus hermanos eran todo menos inolvidables.

El modo borrador del actual Word (menú Vista -> Modo Borrador) ni siquiera es tan básico como era en este entonces.

Una evolución bajo presión

Word se volvió él que conocemos solo alrededor del 1995, por mimetismo y porque sus competidores eran más elaborados.

Hay que devolver a Cesar lo que le pertenece: Word supo evolucionar cuando los demás se quedaron en un efímero éxito.

Y lo hizo tanto técnica como comercialmente:

Que levante la mano él que compró realmente una licencia de Microsoft Word …

Nadie lo hizo, porque esa siempre fue costosa, demasiado. Solo las empresas estaban dispuestas a comprarla, en bultos. Todos Los demás usaban versiones “no licenciadas” (diplomáticamente sea dicho).

Nada es eterno, sin embargo

Hacer la guerra a todos los usuarios hubiera sido una pésima idea. Fuera de Microsoft, soluciones como OpenOffice (y, luego, LibreOffice) o Google Docs proponían alternativas gratuitas (aunque más “básicas”).

Así que, por mucho tiempo, Microsoft se hizo de la vista gorda antes de, finalmente, optar por la única solución constructiva.

Office 365 regaló esta licencia, con la condición de suscribir al crecientemente celebre (y útil) OneDrive.

Haciendo eso, casi que mató a todos sus competidores, conquistando hasta nuestro smartphones.

Hoy, Word es, junto con Visual Studio, la herramienta más elaborada del abanico de Microsoft.

Por supuesto, TMN la usa para la redacción de sus artículos, como, lo sospechamos, casi todos los periodistas y escritores.

Feliz cumpleaños a Word, pilar de Windows. Le deseamos larga vida, a menos de que Linux venga a retar esta dominación.

Porque nada es eterno, ni Windows.