Grado de dificultad: 1 (¡No lo digan a los especialistas en I.A., se pondrán furiosos!)

Columnista: Roberto

Los de TMN creen en un futuro para los autómatas conversacionales (solo que lejano …)

¿Qué es el Arte para un autómata?

Cultura, Educación y experiencias personales

Vox acaba de publicar un artículo (un tanto largo, pienso yo) expresando dudas sobre la “Inteligencia Artificial Generativa”:

Why AI art will always kind of suck

La periodista hace su mejor esfuerzo en cubrir todas las bases, y el resultado es confuso.

De alguna manera, sin embargo, me permitió (indirectamente) aclarar mi posición sobre el tema.

Por esencia, cualquier visión sobre el Arte proviene de una cultura, de una educación y de experiencias personales.

Un primer ejemplo escrito que me viene en mente es la siguiente citación:

S’il vous plaît… dessine-moi un mouton !

Se trata de una frase célebre de Le Petit Prince, de Antoine de Saint-Exupéry, publicado en 1943.

La magia de conceptos incompatibles

Luego este otro, el título de una novela publicada en 1968:

Do Androids Dream of Electric Sheeps

Es de Philip Kindred Dick, en 1968.

Un tercero, sin relación con los anteriores:

All we have to do now

Is take these lies and make them true somehow

Son líneas de la canción Freedom de Jorge Michael, en 1990.

Estas frases sueltas resuenan en mi mente por su particular manera de jugar con conceptos incompatibles.

El Principio de Pareto y las minorías

El universal (y devastador) principio de Pareto

Ejemplos como estos son una multitud. ¿Podrían haber sido escritos por un autómata? La reacción unánime será contestar que “NO” (a menos de tener mala fe).

¿Por qué? No creo que sea la máquina en sí, sino los principio que la rigen.

Un fenómeno descubierto por un economista italiano es ampliamente explotado, el principio de Pareto, que dice lo siguiente:

“Para alcanzar el 80% de una meta, basta con desplegar el 20% del esfuerzo”

Esta afirmación se puede aplicar a la gran mayoría de las realizaciones humanas (y define casi perfectamente la mediocridad).

Arte y creación, el 1% perdido

Los autómatas, abusivamente llamados “inteligencia artificial”, usan el llamado “Deep Learning”, para alimentarse desde un inmenso pozo de mediocridad.

Lo que hacen, básicamente, es imitar al 80% de la gente … Mientras que, por esencia, los artistas y creadores están entre los 20% que no están en los datos.

Luego, si esperamos de estas máquinas lo que representa el 1% del alma humana llamado “arte y creación” estamos perdidos. Además, por el modo de alimentación en datos, este 1% ni siquiera existe en las bases de datos.

Genera curiosidad por saber qué pasaría si una máquina recibiera informaciones sobre los 20% que faltan. Quedemos tranquilos, sin embargo: con la actitud actual, no pasara antes de mucho tiempo.