Grado de dificultad: 2 (Lo complicado del asunto es el manejo de la neolengua).

Columnista: Roberto

Hasta en el fondo del mar

Parecerá extraño empezar un artículo sobre novedades espaciales por una referencia a un accidente en el fondo del mar.

La referencia en cuestión es el desastre del sumergible “Titan” (que TMN mencionó en un artículo anterior):

“Titan”: ¿Prioridad a la innovación?

Más exactamente, un reciente artículo de “WIRED” es muy revelador de una cierta cultura del afán.

The Titan Submersible Disaster Shocked the World. The Exclusive Inside Story Is More Disturbing Than Anyone Imagined

Este (largo y detallado) artículo es muy preocupante para los que dedicaron su vida a una carrera tecnológica.

En resumen, todos los especialistas sabían que el Titan era lo contrario de cuidadoso en su diseño.

Nota: el cuidado es lo que marca la diferencia entre la ingeniería y los negocios.

Lo grave es que la opinión de los especialistas es la que se descartó a cada etapa.

SpaceX y Boeing: expertos en relaciones públicas

Hablemos de Starliner y de Starship

Cambiemos radicalmente de panorama para hablar de dos recientes (y simultáneos) lanzamientos de cohetes americanos.

El primero es el lanzamiento tripulado (finalmente exitoso) del Starliner (Boeing Space)

Boeing’s Starliner finally launches with NASA astronauts on board

El otro es la cuarta prueba del Starship de SpaceX.

Everything We Noticed During SpaceX’s Thrilling Fourth Test of Starship

El lanzamiento de Starliner era el más relevante por ser tripulado (AKA sin derecho a fallar). Hasta el momento, es relativamente exitoso, la capsula siendo amarrada exitosamente a la ISS.

Dijimos “relativamente” porque la nave sigue con problemas de propulsión lateral y de escapes de helio (ambos probablemente ligados).

Boeing’s Starliner Now Has 5 Leaks While Parked Outside the ISS

La redundancia no es para condiciones normales

Como se dijo en las transmisiones de la NASA, Starliner está diseñada con varios niveles de redundancia. Estamos de acuerdo que (muy) probablemente, el regreso de Starliner a Tierra tiene buenas posibilidades.

Una aclaración es, sin embargo, necesaria sobre el propósito de las redundancias:

Son para manejar imprevistos. Consumirlas en condiciones nominales significa simplemente que no son redundancias … Sobre todo, cuando el origen de las fallas parece común y sigue sin resolver.

El perfil de veteranos de ambos tripulantes de la nave no es casual. En caso de problema mayor, es preferible tener personas con experiencia. Después de todo, es un vuelo de prueba.

SpaceX, con “un poco de” suerte

En comparación, las comunicaciones sobre la prueba de SpaceX nos parecieron más sorprendentes. Un ejemplo a continuación:

Everything We Noticed During SpaceX’s Thrilling Fourth Test of Starship

Si escuchamos a SpaceX, la suerte que tuvieron con la cuarta prueba de Starship no fue suerte en absoluto (#NoMeDiga). El único crédito que le reconocemos es que no arriesgaron a una tripulación.

Es esta soberbia en cuanto a su habilidad para corregir fallas la que nos preocupa.

Corregir errores suele implicar importantes cambios en los diseños iniciales. Eso suele requerir un largo tiempo y altos gastos adicionales … Que SpaceX evacua con excesiva confianza.

El prudente silencio de Europeos y Japoneses

Así que las hábiles declaraciones de especialistas en relaciones públicas son a tomar con mucha prudencia.

El ejemplo del sumergible Titan no nos alienta sobre la atención que se presta a los científicos. El mismo tono se reconoce aquí.

Mientras tanto, la ESA (Europa) y la JAXA (Japón), que trabajan sobre sus propias soluciones al mismo problema, quedan muy silenciosas.

No hay duda de que estén tomando notas sobre los reveses americanos. Esperamos, también, que tengan (por lo menos un poco) más de respeto por su comunidad científica.

Recordémonos del proverbio:

Del afán solo queda el cansancio.