Grado de dificultad: 2 (No es tan fácil de identificar, el mensaje está cuidadosamente disfrazado)

Columnista: Roberto

Paradójicamente, puede ser la caída de un símbolo la que señala el inicio de una era de éxitos.

Un artículo que revela más de lo planeado

Sobre un artículo traducido al español

¡Por fin una información relevante sobre la evolución del mercado de automóviles eléctricos!

Un hábil artículo en el Washington Post revela más de lo que quisiera:

Tesla deliveries fall more than expected as firm cites production issues

Nota de TMN: Por su interés, les hemos hecho una traducción al español (gracias a Google Translator). Está disponible aquí:

Las entregas de Tesla caen más de lo esperado debido a que la empresa cita problemas de producción

Sin embargo, no olvidemos que el periodismo requiere lectores. El Washington Post no es una excepción, ni su salud financiera tan espectacular.

Tesla culpa a todos menos a sí misma

El protagonista de esta noticia es Tesla, la corporación automótriz que tiene a Elon Musk como accionista mayoritario.

Es un texto hábilmente orientado: reporta una neta caída en sus ventas en el primer trimestre de 2024.

Oficialmente, se debería a un cambio en el Modelo 3 y al incidente del Ever Given” en el canal de Suez

Es solo que la cuenta no nos da:

  • Si un cambio en el Modelo 3 provoca tal perturbación, significa que es casi el único que venden. No parece una situación muy sana.
  • El incidente en el canal de Suez afecta a las ventas en Europa, no en Estados Unidos. Así que están admitiendo que el constructor no está bien en su propia patria.

Justificaciones poco convincentes

Las demás razones avanzadas tampoco son muy convincentes:

  • ¿Altas tasas de intereses? El argumento vale para todos, no solo uno,
  • ¿Demandas contra la tecnología de conducción dizque autónoma? Los compradores de Tesla son aficionados como los de Apple, no se inmutan tan fácilmente,
  • La mala imagen de su CEO, Elon Musk afectaría a la imagen de la empresa. Ese último argumento afecta más al valor en Bolsa, y de manera puntual, nada que ver con las ventas.

Efectivamente, hay un claro retroceso de la marca en el mercado estadounidense que progresa.

Lo que le está pasando tiene un nombre: competencia. Ya no es la única marca disponible, y los demás tienen propuestas atractivas.

Tesla, una reputación no tan merecida

Siendo más crueles, diríamos que esta marca nunca se destacó por la calidad de sus acabados, ni por su confiabilidad.

Más simplemente, es un ciclo que se cumple: es siempre difícil mantenerse en la cima. Y Tesla no se ha esforzado lo suficiente.

Hay algo en que, según nosotros, Elon Musk tuvo buena parte de la culpa:

El Cybertruck fue una equivocación, una pérdida del tiempo de los diseñadores. Esta energía creativa hubiera sido mejor aprovechada en reemplazar los modelos que no venden.

Paradójicamente, las malas noticias sobre Tesla son buenas para el mercado en general:

Indican que la gente aprendió a aprovechar la variedad, y tiene, ahora, sus preferencias. Y eso es novedad.